INDIGNIDAD SUCESORAL

Es indigno quien es inferior a la calidad y merito de una persona, la indignidad es una acción reprobable y hoy nos ocuparemos de la incapacidad sucesoria por mal comportamiento del posible heredero.

Desde siempre hemos evidenciado y hoy por cuenta de la capacidad de denuncia y la oportunidad de los medios se observa la irresponsabilidad y ruptura afectiva de los progenitores que abandonan sus pequeños. Es tan grave pagar por desaparecer un hijo como dejarlo abandonado a la suerte en un basurero, de un indigente, en la puerta de un hospital o dejarlo desprotegido sin alimentos ni atención en la absoluta pobreza empezando por la afectiva.

Esta próxima semana pondremos a consideración de la Comisión Primera del honorable Senado de la República un proyecto de ley que pretende adicionar una nueva causal de indignidad sucesorial al artículo 1025, del Código Civil Colombiano. Esta iniciativa había sido presentada en la pasada legislatura por el doctor Germán Vargas Lleras y había sido archivada por falta de tiempo en la mecánica interna de la ley 5 que rige el congreso nacional. En esa oportunidad se alcanzo a contar con la ponencia favorable del senador Jesús Ignacio García quien contribuyó bastante en la aclaración de conceptos jurídicos que en su momento sustentaron la importancia del proyecto.

El actual proyecto ha sido presentado por el senador Rodrigo Lara Restrepo y me ha correspondido rendir el respectivo informe.

La capacidad y la dignidad son requisitos indispensables al acreditar la posibilidad de suceder a otra persona por causa de muerte. La doctrina reconoce la indignidad como una pena para el heredero o legatario y esas indebidas conductas hay que definirlas y elevarlas a ley en casos concretos.

Al indigno hay que privarlo de lo que le hubiere correspondido en la mortuoria por haber ejercido u omitido una acción frente al causante de la herencia. Tal sucede por ejemplo con el que ha cometido el crimen de homicidio, secuestro, violación en persona del difunto o victima; o con una omisión permitió no salvarle.

La indignidad y el desheredamiento son una sanción, una pena de carácter civil y se extiende tanto a la sucesión testada como intestada.

La sentencia C-430 del 2003 del doctor Alfredo Beltrán Sierra nos afirma… “que la indignidad se define por la ley y se extiende tanto a la sucesión testada como a la intestada, en tanto que el desheredamiento tiene como efecto privar de todo o parte de la asignación forzosa que corresponde a un legitimario; la indignidad por su parte se extiende a toda clase de herederos, aún a aquellos que no lo son forzosamente”

Las tenebrosas estadísticas nos dan cuenta de la cantidad de niños y de niñas huérfanos y de menores con al menos uno de los padres ausentes.
El abandono, la desnutrición, el maltrato, las violaciones, las faltas de oportunidades, el peligro frente a las diferentes formas d adicciones son amenazas diarias que alertan hoy a la sociedad y le van quitando piso al futuro de la humanidad.

Todas las causas anteriores deben convertirse en la posibilidad indigna de heredar de esa victima, que en un futuro pudiese tener éxito económico al momento de fallecer. Hoy en día el artículo 1025 del código civil no castiga la situación prevista y definida anteriormente y se permite injustamente que con el transcurso de los años, los padres que abandonaron a sus hijos aparezcan al momento de su defunción para reclamar la herencia.

Es por ello y por todo lo conocido por la opinión pública que el presente proyecto de ley #35-2008 el Senado pretende agregar una nueva causal de indignidad sucesoral, poniéndole fin a ese comportamiento descarado e inmoral, el cual en algunas ocasiones implica privar de un derecho sucesorial a otras personas que en realidad si velaron por el causante durante su vida como ocurre por ejemplo con los hermanos, el cónyuge o personas afectas.

El abandono, se debe vincular a la situación del incumplimiento alimentario recayendo en ascendientes o descendientes y cónyuge.

El decoro que conlleva la dignidad en la manera de comportarse debieran incorporarse al manual doméstico y natural de la humanidad. La compasión, el respeto por la otra persona y sobre todo cuando se trata de ganar indulgencias y tener un premio debiera hacer parte casi genética de las relaciones entre la gente.

Los hijos biológicos o adoptivos son la prolongación de la existencia y los nexos familiares son la esencia misma de la vida; como es posible esa ruptura y producir el abandono? Ante esa posibilidad y más aún ante esta realidad debe aprobarse la presente causal a fin de evitar que sucedan los bienes del causante quien se despojo de toda responsabilidad y negó por acción u omisión una oportunidad a sus hijos o los hijos a sus padres.

Grave el homicidio del causante, la omisión de socorro, el atentado grave contra el difunto, el ocultamiento doloso del difunto, el ocultamiento doloso del testamento; como grave es la negación y el auxilio alimentario y la violación de la niñez potencial causante del testamento. Hay que reconocer que la sociedad actual es indigna de la niñez que tiene y eso ya lo estamos pagando, pues hagamos también indigno heredar en indebida forma.

elsagladys.com

senadoraelsagladys@gmail.com

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